miércoles, 28 de abril de 2021

365 RETOS DE ESCRITURA DE ADELLA BRAC

 RETO N° 118


Empieza a llover, pero el agua tiene una consistencia extraña. Te lames el dorso de la mano mojada y la lluvia en realidad zumo de manzana. ¿Cómo es esto posible? Escríbelo.



EL EXTRAÑO SUEÑO


              Desde que Galatea llegó al pueblo muchas cosas extrañas han sucedido. Primero los muebles de la habitación que parecen moverse por su cuenta, luego las cortinas que cambiaron de blanco hueso a verde oliva como por arte de magia. La comida que fue más bien un desayuno y ahora esto, una lluvia que le cayó encima de improviso y que parece solo mojarla a ella. Galatea nunca ha sido miedosa, por el contrario, su curiosidad siempre ha sido mayor que cualquier otro impulso. 

              Al empezar la lluvia, Galatea estaba en el campo, descansaba cerca de unos plantíos de cebada. La sensación que se espera al estar bajo un aguacero es de frío, pero en este caso el frío venía acompañado de una consistencia pegajosa y dulce. El olor a manzanas la inundó por completo, ¿cómo?, Galatea tocó el dorso de su mano derecha con el dedo índice de su mano izquierda, sí, en efecto era una lluvia pegajosa, luego acerco su dedo a la nariz, el olor a manzanas provenía de esa lluvia. Pensó que era jugo de manzana, pero no se explicaba cómo un fenómeno así podía ser posible, luego decidida a todo lamio el dorso de su mano izquierda. ¡Jugo de manzana!, no, más bien ¡zumo de manzana!

             Buscó refugio bajo una pequeña galera que antes no estaba ahí. Curiosamente la lluvia acabó tan rápido como había empezado. Galatea miró a su alrededor, nada parecía húmedo o pegajoso. Era como si la lluvia jamás hubiese pasado, aunque ella misma estaba llena de manzana de pies a cabeza. Al mirarse las manos notó que estaban borrosas, sus pies, también desaparecían ante sus ojos. Un sentimiento de confusión y miedo fue lo último que tuvo antes de agitarse en su cama. Recién despertaba en la habitación del hostal donde pasó la noche. 

--- ¡Un sueño! --- se dijo aliviada ---- Solo era un sueño ---- luego suspiró y se preparó para bañarse antes de seguir su camino.







domingo, 25 de abril de 2021

365 RETOS DE ESCRITURA DE ADELLA BRAC

 RETO N° 115


Observa esta imagen y escribe una historia a partir de ella




Cuento Corto sobre Gigantes

 
            Hanzel y Grettel corrían alejándose de la casa de la bruja tan rápido como podían, para Hanzel era difícil pues la bruja lo había alimentado bastante, Grettel por su parte se sentía cansada y adolorida debido al trabajo realizado en aquel lugar. La ardiente casa poco a poco quedó atrás, ellos al penetrar en el bosque sin percatarse corrían por un camino distinto al que usaron al llegar. Los árboles grandes fueron haciéndose cada vez más grandes. Al poco tiempo Hanzel jadeante le suplicó a Grettel poder detenerse un instante. Ella agotada aceptó sin protestar. 
  
           Viendo un tronco grueso al lado del camino ambos pensaron que sería un buen lugar para descansar un rato. Casi enseguida se quedaron dormidos, acurrucados lo mejor que podían. Los rayos del sol en el rostro redondeado de Hanzel le advirtieron que ya había descansado lo suficiente, despertó a su hermana que también se sentía mejor. Miraron a su alrededor sin reconocer el lugar en adsoluto, al salir de su lugar vieron que estaban bajo una raíz que sobresalía de la tierra, unida a ella había un tronco grueso que fácilmente parecería un edificio de nuestros días. Caminaron tranquilos toda la mañana, tratando de encontrar un camino que los llevara a casa, pero todo era gigantesco a su alrededor, los árboles, las flores, incluso la hierba. Al rato entraron en un claro donde lentamente pasaba una tortuga tan grande como una casa. 
 
---- Hola niños --- dijo la tortuga amablemente
---- Hola dijeron --- los niños
---- ¿Están perdidos? --- preguntó la tortuga interesada ---Son nuevos por aquí, yo conozco a todos los habitantes de esta parte del bosque encantado --- continuó diciendo con una sonrisa de suficiencia en su boca
---- Sí lo estamos señora --- dijo Hanzel ---- Soy Hanzel y ella es mi hermana Grettel --- contestó el muchacho con mucha educación. 
---- Ya veo --- dijo la tortuga dispuesta a seguir comiendo
---- ¿Nos podría ayudar? --- preguntó Hanzel tomando la mano de su hermana
--- Queremos volver a casa --- dijo esta vez Grettel
---- Por Favor ---- dijeron juntos

          La tortuga los miró de pies a cabeza notando por primera vez el estado de ambos niños. Sintió pena y decidió que los llevaría hasta el límite del bosque cerca de la aldea humana, donde sin duda algún humano los auxiliaría en seguida. 

---- Subanse a mi lomo --- dijo la tortuga --- los llevaré cerca de la aldea humana, allí podrán seguir ustedes solos ----
 
                Agradecidos, los niños hicieron lo que se les pidió y se pusieron en camino a casa, no sin antes tener otras aventuras durante el viaje.