miércoles, 12 de diciembre de 2018

EL CASO DEL FANTASMA DEL MUELLE /// TERCERA PARTE



EL CASO DEL FANTASMA DEL MUELLE

III

 

                 En la Taberna del Cojo Jack, dos hombres miraban con recelo hacía la puerta cerrada de la oficina, en el interior su jefe revisaba las cuentas de su negocio, no la taberna sino del otro. Un mercado lucrativo en el cual las ganancias superan todo lo que soñaba. El alquiler de mujeres a hombres de dudosa moral pero con mucho dinero, cuyos apetitos no pueden ser más perversos. Amasaba ya una gran cantidad de dinero con solo seis ventas. En la taberna el alcohol y las mujeres fluían por igual. los hombres sentados en el rincón hablaban en voz baja cuando un anciano desconocido entró arrastrando marcadamente  la pierna izquierda. Apenas le prestaron atención al sentarse en la mesa de al lado, cuando la salonera le habló y tuvo que repetirle un poco más alto ambos se relajaron  ignorándolo por completo.  
----Debemos desaparecer, irnos ahora 
---- Estás loco, Jack nos buscará para matarnos, ya viste lo que le hizo a ese sujeto 
----Sí, pero Jeremy se lo buscó. No debió oponerse cuando Jack decidió ir tras la maestra
----Jeremy la quería para él, fue por eso que Jack decidió ir por ella. Ya lo conoces
--- Si, lo conozco, por eso sé que a las mujeres del sótano no les queda mucho de vida. Buscará a la maestra esta misma tarde y las subastará a todas esta noche. 
--- Por eso te digo que debemos irnos o crees que nos dejará vivir. 
---- Bien, bien. En lo que el monstruo va por la chica nosotros nos escabullimos y nos marchamos a Irlanda. Mi familia vive ahí, pueden escondernos un tiempo.

            El anciano por su parte fue todo oídos durante media hora, terminada la cuarta cerveza se marchó tambaleante ante la risa de los presentes quienes lo creían totalmente borracho. En la calle tres agentes y el Inspector Barrows aguardaban junto a Watson a que Holmes regresara para informarlos de sus averiguaciones. Desde la ventana pude ver hacía el callejón como el anciano se despojaba de su atuendo para desvelar a un Sherlock conversador con sus acompañantes. 
--- ¿Qué ha averiguado Señor Holmes?--- preguntaron en conjunto tanto Barrows como Watson. Holmes sonrió ligeramente antes de contar lo que intuía era la confesión más fácilmente lograda de la historia. 
---La situación es muy grave señores, nos enfrentamos a una banda en extremo peligrosa y si no estoy equivocado darán un golpe más esta misma tarde. Al parecer van tras nuestra joven clienta--- terminó Holmes mirando directamente a Watson primero y hacía la ventana de la habitación del tercer piso de la posada a unos pasos de ellos.

          Rápidamente guardó su disfraz, revelando al habitual Sherlock de traje oscuro perfectamente compuesto. Los hombres de Barrows se prepararon para un asalto a la operación ilegal en marcha, Holmes y Watson caminaron hasta mi edificio con la única intención de salvarme. Ambos llegaron justo a tiempo. En el momento que Sherlock y John cruzaban el pasillo de mi puerta el famoso fantasma atravesaba la puerta con violencia rompiéndola en dos. La lucha destrozó el lugar, Watson recibió un fuerte golpe en el ojo derecho, Holmes precavido llevaba oculta una barra de acero que uso sin remordimiento alguno. Barrows entró en el momento indicado para ayudar a Holmes y Watson en la refriega. Tras unos instantes los tres habían logrado reducir al fantasma, un gigante con el rostro quemado, ahora inconsciente. Barrows y dos agentes se las arreglaron para sacarlo del edificio sin llamar la atención, luego me sacaron a mí para llevarme a un lugar seguro.  En ese instante diez policías entraban a la taberna cercando a todo el que estuviera adentro. Gritos, algunos disparos, tres muertos y media docena de arrestos fue el resultado. Esa noche tanto el caso del fantasma como la desaparición de las mujeres se habían resuelto de un solo golpe. El rescate de nueve mujeres que permanecían prisioneras en el sótano del lugar fue la noticia de primera plana del día siguiente. 

            Sherlock Holmes me miraba esperando una explicación, Watson y Barrows estaban sentados en la oficina de Barrows compartiendo un escoses, lamiéndose los golpes entre sí.
---- Bien, supongo que quieren saberlo todo
---- Eso sería lo correcto Señorita Patterson.--- dijo Holmes con su intensa mirada puesta en mí
---- Lo que le conté en su oficina esta mañana era parte de la verdad. Hace seis meses conocí a Jeremy, pero luego el desapareció, a los días encontraron lo que estoy segura era su cadáver. Sabía que algo sucedía para entonces por la actitud del mismo Jeremy quien era bastante posesivo con migo, cosa que me convenció de que no era en absoluto en indicado. No obstante algunas cosas que decía me pusieron en alerta sobre algo más. Hace dos noches vi al supuesto fantasma merodear en el muelle, un coche último modelo llegó con las luces apagadas hasta la entrada lateral de la taberna, entre dos hombres sacaron a una mujer y la metieron al coche por la fuerza. Se la llevaron no sé adonde; reconocí a la chica, ¿recuerda Usted a Marlen inspector, alta bonita, irlandesa me parece?
--- Si la recuerdo, es una de nuestras desaparecidas
--- No sé qué hicieron con ella, aunque era definitivo que no era la única. Pensé en ir con usted, pero no tenía ninguna evidencia de nada. Entonces vi una nota sobre el Señor Holmes en un diario local y supe que esa era la única oportunidad posible.
--- Lo del hombre acechándola fue mentira señorita
----Lo lamento señor Holmes, debía interesarlo en el caso y fue la única forma de lograrlo.--- le respondí con mi mejor sonrisa. El Señor Holmes ladeo su boca con una sonrisa disimulada sin decir nada más. Barrows y Watson se miraron sorprendidos ante mi ingenio. 
---Señor Holmes ¿cómo descifró el caso?
--- Muy simple Inspector Barrows. Las mujeres que el tal Jack seleccionaba no tenían a nadie que las extrañara, así que se valió del gigante que tanto nos costó derribar para secuestrarlas.
---- ¿Por qué hacerlo pasar por un fantasma?
---- Simple mente por conveniencia, de esa forma nadie merodearía cerca del lugar. Mientras todos se enfocaran en otro asunto: el supuesto espectro, él podría vender a las mujeres que secuestraba y desaparecer sin dejar rastro. 
--- Vaya sujeto tan despiadado---- dijo Watson moviendo su cabeza negativamente. La conversación terminó ahí, ahora le tocaba a Barrows completar los informes y preparar la evidencia recabada para formular la acusación formal. Me marché de la oficina muy agradecida de que todo terminara bien, al menos para las mujeres que hallaron. 

          Yo debía buscar un nuevo lugar donde vivir; debido al estado de mi cuarto la Señora Miles jamás me permitirá ocupar el lugar de nuevo. Holmes me alcanzó en la salida de la estación de policía para darme un papel con una dirección.
---- Es la casa de una conocida, renta habitaciones a un buen precio. Estoy seguro de que encontrará el lugar cómodo y la zona agradable. Vaya de una vez, yo me aseguraré de hacerle llegar sus pertenencias en la mañana.
--- Gracias Señor Holmes, es muy amable de su parte al no tomar en cuenta mi manera de manipularlo esta mañana. 
---- Por el contrario señorita, pienso desquitarme llevándola a cenar. Si me acepta la invitación para mañana.
--- Encantada Señor Holmes, ocho en punto está bien 
---- Pasaré por usted.
        Le di un cándido beso en la mejilla, Holmes en cambio sostuvo mi mano apretándola ligeramente. Su mirada me penetraba, estoy segura de lo consciente que está de su efecto en mí. 







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