martes, 31 de marzo de 2020

LAS AVES FÉNIX

 De las antiguas historias narradas a los niños durante las noches de fogata.









                               Cuenta una leyenda que un día hace ya muchos eones una bola de fuego hizo brillar el cielo estrellándose en lo más alto de la Montaña Prohibida, por varios años las llamas fueron vistas desde muchos kilómetros a la redonda hasta que un día solo una columna de humo blanco señalaba el punto exacto de la colisión de la bola de fuego que cayó del cielo.  Después de eso cada cierta cantidad de años el fuego es visto nuevamente y varios años después es la columna de humo blanco ocupando su lugar.  Nadie sabe porque, en el Valle Encantado todos especulan, hacen preguntas y formulan teorías, pero nadie, absolutamente nadie se atreve a ir hasta el punto más alto de esa montaña.


    En la Montaña, cientos de eones atrás


                             El primer Fénix descendió envuelto en llamas, aún era un huevo en ese entonces pero ya instintivamente sabía cómo sobrevivir. Todos los Fénix nacen solos, de un único huevo a la vez, protegido por las llamas que lo envuelven y lo mantienen caliente. Para eso necesitan estar a muchos grados de temperatura, por lo que ninguna persona puede poseer uno ya que nadie puede acercarse a ellos.

                           Al nacer las llamas que los envuelven son de un intenso color rojo brillante, conforme crecen cambian a naranja y al morir son azules. Antes de que sus llamas se extingan por completo cada ave pone un único huevo que surge envuelto en llamas. Al nacer cada Fénix es algo rechoncho, con las plumas de su cola muy cortas, luego al crecer esas plumas alcanzan casi el triple del tamaño de su cuerpo el cual puede llegar a medir hasta el metro y medio de longitud. Sus alas también crecen hasta lograr casi dos metros de punta a punta. Son aves impresionantes y muy inteligentes. Sus vidas son muy largas, cada ave puede llegar a tener hasta mil años de edad antes de renacer.  Al morir se convierten en cenizas dejando solo una columna de humo blanco en su lugar. Curiosamente ese no es el final para ellas, de esas cenizas suele surgir un nuevo Fénix, para reiniciar su ciclo de vida nuevamente.

                            Hoy en día se cree que en la Montaña Prohibida puede existir una población de al menos cien de estas aves, las cuales están protegidas por las leyes mágicas naturales además de ser literalmente inalcanzables.


                        















No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dejame tu opinión aquí. Me encantaría saber lo que opinas